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El enemigo en las escuelas

  • Punto de Vista
  • 19 sept 2024
  • 4 min de lectura

Según la defensoría del pueblo, solo el año pasado se reportaron 1972 casos de Bullying en nuestro país.


En Perú, un país tan diverso como rico en culturas y tradiciones, la inclusión y la igualdad deberían ser pilares fundamentales en la educación de nuestros niños y jóvenes. Sin embargo, tras las puertas de las aulas, persiste una realidad silenciosa que afecta a miles de estudiantes: la discriminación. Invisibilizada o minimizada, esta problemática continúa marcando las trayectorias educativas de quienes, por su raza, origen étnico, condición socioeconómica, género o discapacidad, ven vulnerado su derecho a una educación digna. Detrás de cada historia de exclusión hay rostros, nombres y sueños que se enfrentan día a día a una batalla muchas veces ignorada.


Por ello, la investigación realizada por Punto de Vista busca abordar, desde una perspectiva crítica y basada en testimonios de estudiantes, victimas y expertos, el impacto profundo de la discriminación en los colegios. A través del análisis de casos concretos, se expondrá cómo la discriminación no solo compromete el bienestar emocional de los estudiantes, sino que también agranda las desigualdades estructurales en el ámbito educativo peruano.


Opina la gente


Primero realizamos una encuesta a las afueras de la Facultad de comunicaciones de la USMP, los jóvenes opinaron sobre la discriminación en general que existe en nuestro país. Algunos mencionaron una palabra clave sobre este tema, el bullying, “Los casos de bullying son frecuentes, pero el miedo y el estigma a menudo impiden que se denuncien.” era unas de las declaraciones que recibimos por parte de los estudiantes, la mayoría llegaba a la conclusión de que el Perú es un país donde los ciudadanos suelen caer fácilmente en la burla o mofa hacia otra persona que es distinta por su género o físico. Estos aspectos, lamentablemente, se ven reflejados en los niños y adolescentes en las escuelas, los niños acosados enfrentan no solo el bullying, sino también la discriminación sistémica en un país con profundas desigualdades socioeconómicas.




Desde el año 2013, el portal SíSeVe del Ministerio de Educación (MINEDU) ha recibido 37.544 reportes de presunta violencia entre estudiantes. Entre enero y septiembre de este año, se ha alcanzado un récord de 8.785 denuncias, siendo la mayoría de los casos de agresiones físicas. Según estos datos, en Perú, en los casos de abuso físico, el 66,1% de las víctimas eran hombres, mientras que, en los casos de acoso psicológico, más de la mitad de las víctimas (59,2%) eran mujeres. 


Hablan los especialistas


Luego, a través de una extensa entrevista con la psicóloga clínica Maryan Dávila Chaffo, pudimos entender aspectos que no se comentan en el día a día. En primer lugar, los indicadores o signos para detectar a niños que están sobrellevando el bullying son los que tienden a perder motivación en el ámbito estudiantil, no acudir a los eventos que solía asistir, presentar lesiones en el cuerpo, síntomas de malestares (dolor de cabeza, gripe) la cual se usa como pretexto para no asistir al colegio. “Aquel niño que sufre de bullying tiende a estar estrechamente relacionado a una falta de seguridad y confianza en sí mismo, sintiéndose rechazado”, fueron las palabras de la especialista para entender las consecuencias de esta problemática.



Por otro lado, nos menciona que el Ministerio de Educación (MINEDU) tiene un manual sobre el acoso donde fundamenta qué es el bullying y pasos de prevención, libro que funciona para que los agentes del colegio puedan actuar ante estos casos. Dávila dice: “Cada centro estudiantil cuenta con un psicólogo, pero un solo profesional para cada institución es muy poco para tantos alumnos”.


Tras investigar por nuestra cuenta, también pudimos encontrar que el Ministerio de Educación y canales de televisión como TV Perú han lanzado diversas campañas, como "El bullying no es cosa de niñ@s" o “#NoesJuego”, y ha implementado protocolos de acción inmediata en las escuelas.








Por último, la psicóloga entrevistada nos ayudó a entender que lo mejor para detener el bullying es en casa, donde los apoderados deben de enseñar a responder adecuadamente, no devolver el trato que otorgó la otra persona.


Una historia de vida


Finalmente, se le realizó una delicada entrevista a “Alessandro”, este es un nombre ficticio que él decidió usar para proteger su identidad. El joven accedió a compartir su historia en una breve entrevista, su testimonio revela el impacto negativo que el bullying puede tener en la vida de un niño, sobre todo cuando se trata de algo tan personal como la forma de hablar.


Desde pequeño, “Alessandro” tartamudeaba, algo que en su familia siempre fue tratado con comprensión. Sin embargo, todo cambió cuando ingresó al colegio. "Las primeras veces que intenté participar en clase, noté cómo algunos compañeros me miraban raro", contó. "Luego vinieron las risas. Al principio eran risas bajitas, pero con el tiempo comenzaron a ser más evidentes, más crueles".


Lamentablemente, las burlas no tardaron en volverse una constante y las consecuencias no tardaron en aparecer. “Alessandro” dejó de participar en clase, prefería no levantar la mano por miedo a equivocarse o a que su tartamudez se convirtiera en el centro de atención nuevamente. "Hubo un punto en el que me daba igual lo que decían los profesores. Yo sabía la respuesta, pero no me atrevía a hablar", mencionó.


Hoy en día, “Alessandro” reconoce que su tartamudez sigue siendo parte de su vida, pero lo que más recuerda de su experiencia escolar no es tanto el problema con las palabras, sino la soledad que lo acompañó durante tantos años. "Ojalá alguien me hubiera escuchado, no por cómo hablaba, sino por lo que quería decir", concluyó.


El testimonio de “Alessandro” es una historia de muchas que no han podido ser contadas, debido al miedo que tienen las víctimas por ser juzgadas o excluidas de la sociedad. Un problema que, durante esta serie de entrevistas, Punto de Vista, ha tratado de exponer para que pueda haber un cambio. Al final, padres, docentes y sobre todo los compañeros de clase tienen un papel crucial en estas situaciones, nadie merece ser señalado por ser diferente y establecer el respeto entre todos desde la época escolar es un primer gran paso para forjar un país donde todos podamos convivir en armonía.



Redactado por: Daniel Castañeda y Gabriel Miranda.

 
 
 

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